Capítulo 121: Mi debilidad

Dante

Pasaron unos días y no supimos nada de nuestros enemigos, que parecían estar ocultándose y actuando en secreto. Dante no quería admitirlo, pero empezó a preocuparse. Nuestros enemigos no mostraban ninguna intención de revelar sus planes.

—Están tan callados. Sus intenciones deben de ser peor...

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