Capítulo 148: El mejor de los cuervos

Calista

—No, no, quédate conmigo —suplicué. Patchy intentó mantener el ojo abierto.

Cabalgamos durante horas, tomando senderos ocultos que serpenteaban para evitar a las tropas del nuevo rey. Se dividieron, cubriendo distintas rutas para ganar más terreno. La Orden del Alba también tenía guerreros...

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