Capítulo 156: Los números

Samara

—Diosa, necesitaba esto tanto…

Paolo se había despertado y me encontró en la cama. Apartó papeles, libros y todo lo demás que me ataba al trabajo, y empezó a desvestirme y a besarme. Mi lobo dormía desnudo, y era difícil resistirse a semejante tentación.

—Ha pasado tanto tiempo, mi señora....

Inicia sesión y continúa leyendo