Capítulo 24: Sonata de luna llena

Calista

Los otros esclavos se movían en el agua con facilidad, salvo unos pocos que temblaban y apenas lograban mantener la cabeza fuera. Me di cuenta de que probablemente eran hombres lobo; sus cuerpos no estaban hechos para nadar. Pero todos obedecían; a estas alturas ya habíamos aprendido a obed...

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