Capítulo 37: Corazón con espinas

Samara

Así no había planeado pasar la noche. Quería disfrutar mi tiempo con mis esclavos; era lo mínimo que podía pedir una vampira. Durante días había insistido en que nos convirtiéramos en un verdadero trío y, de pronto, me ofrecieron un pequeño espectáculo íntimo. Y lo disfruté.

Los observé bes...

Inicia sesión y continúa leyendo