Capítulo 41 Un depredador.

La suite presidencial del hotel de lujo en Palermo brillaba con la fría elegancia del triunfo. Las copas de cristal sostenían un líquido ámbar mientras Geneviève de Montmorency reía con una satisfacción oscura, recorriendo la estancia con pasos felinos y una copa en la mano.

—Ha funcionado a la per...

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