Capítulo 47 El peso de la elección y la trinchera del alma.

La medianoche había caído sobre la mansión Grayson como un manto de plomo. En su despacho privado, bañado por la luz fría que se filtraba a través de las persianas parcialmente cerradas, Oliver Grayson permanecía de pie frente al escritorio de caoba. Sus manos, firmes por lo general en los momentos ...

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