Capítulo 49 El muro de hielo y la paciencia del lobo.

El aire de la mañana se había vuelto helado, cargado con la humedad de la neblina que descendía de las colinas y se adhería a las ventanas de la mansión Grayson como un sudor fantasmal. En el jardín posterior, justo donde minutos antes se había materializado el espectro del pasado, el silencio había...

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