Capítulo 53 Los espejos rotos de la vanidad.

El vestíbulo principal del teatro histórico de Palermo era un despliegue abrumador de opulencia barroca, mármoles relucientes y cascadas de cristales de Murano que colgaban de los techos abovedados. Cientos de invitados —pertenecientes a la élite financiera, política y aristocrática del Mediterráneo...

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