Capítulo 55 El coleccionista de sombras.

La madrugada en la villa privada de los Montmorency no traía el descanso, sino una quietud febril, densa y cargada de una electricidad enfermiza. En el estudio principal, donde las cortinas de terciopelo pesado bloqueaban cualquier atisbo de luz exterior, la única iluminación provenía del resplandor...

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