Capítulo 60 El eco de la confesión y la tregua del alma.

El parpadeo intermitente del cursor en la pantalla de la computadora portátil parecía marcar el compás de un tiempo suspendido. En la inmensidad de la biblioteca, envuelta por el suave aroma a madera antigua y el murmullo lejano de la lluvia que comenzaba a amainar en el exterior, el silencio entre ...

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