Capítulo 73 La perfección del cristal roto.

El sonido de los cubiertos de plata contra la porcelana de Limoges resonaba en el inmenso comedor con una nitidez casi dolorosa. La cena se desarrollaba bajo la luz cálida de la gran lámpara de araña, un festín silencioso preparado por el chef de la mansión, compuesto por platillos exquisitos que a ...

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