Capítulo 48

La piscina casi vacía tenía solo a una chica nadando de espaldas, deslizándose suavemente por el agua.

Amelia movía las manos de vez en cuando, mientras en su mente se repetían las palabras de William: «Es como estar envuelto en algo».

«Tal vez sea el desayuno caliente con el que te despiertas por...

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