Capítulo 42 42

— ¿Y tú? ¿eras feliz Leila? — respondió con un poco de reproche, al no poder entender el corazón de su esposa.

— Siempre, cada mañana que desperté entre sus brazos, cada vez que veía luz en sus ojos, si él era feliz yo lo era, nos salvamos, su vida y la mía siempre serian una. — Leila amaba a su he...

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