Capítulo 46 46

Leila curo sus heridas, pero también aprecio la gran espalda de Hafid, no era como la de Farid, esta estaba mucho más trabajada, ¿cómo no lo había notado?

— Con eso estará bien, descansa Hafid. — antes de ponerse de pie su esposo la tomo de la mano, provocando que su corazón latiera a toda velocida...

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