Capítulo 85 85

Sus dedos se hundieron un poco más en mi piel, nuestros labios se tocaban y descubrí que estaba a la misma temperatura, calientes, poco a poco abrí mi boca, y deje que mi lengua un poco temblorosa e indecisa viajara por los suaves labios de mi esposo, y me sorprendí cuando se abrieron, como si mi le...

Inicia sesión y continúa leyendo