Capítulo 87 87

— La cárcel y doscientos latigazos. — Ester palideció y sus lágrimas comenzaron a caer.

— Por favor, mi señora, se lo suplico, yo diré que me entregue a él…

— No mentiras Ester, no puedo dejar que eso suceda, quiero ayudarte, es verdad, pero no a base de mentiras, si salgo de este despacho y le di...

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