Capítulo 92 92

Una sonrisa se posó en mis labios y Dios sabe que no lo podía controlar, no quería faltar el respeto a los que podían lamentar la muerte de mi padre, pero no lo podía evitar, al llegar a la mansión no vimos a nadie, solo fuimos a descansar.

En la mañana las cosas no habían cambiado, Said Assad esta...

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