Capítulo 133

—Hablas mucho, ¿no?

El hombre claramente se estaba impacientando y alcanzó el dispositivo anestésico, listo para actuar.

La puerta se abrió, seguida por el sonido de tacones altos golpeando el suelo.

Una mujer increíblemente seductora se acercó.

Llevaba un vestido rojo brillante, lápiz labial ro...

Inicia sesión y continúa leyendo