Capítulo 214 Ancla y latido

—Te ves pálida, princesa. ¿Estás segura de que estás bien?

La voz profunda de Kieran rompió la quietud de la mañana mientras se quedaba junto a la puerta del pasajero, abierta, del auto que llevaría a Génesis al hospital.

Génesis soltó una risita suave.

—Siempre me veo pálida.

Pero Kieran no se ...

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