Capítulo 41 Lápiz labial y mentiras

KIER

Parpadeé y desperté mirando un techo extraño.

—Mierda… ¿dónde estoy?—Mi voz salió áspera, con la lengua amarga a licor y arrepentimiento.

Cuando intenté incorporarme, una oleada de destellos me golpeó detrás de los ojos—

—¡El rey ha vuelto! ¡Denle más!

El rostro borroso de una mujer frente a...

Inicia sesión y continúa leyendo