Capítulo 59 La mujercita muda

—Mira esos ojos. Tan inocentes —murmuró Knight con una sonrisa feroz—. Como si todavía creyeras que puedes escapar. No puedes. Voy a destrozar cada ilusión que tengas, embestida tras embestida.

No se detuvo. Su verga seguía golpeando dentro de ella sin descanso, su mano cerrada alrededor de su garg...

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