Capítulo 208 La evidencia es irrefutable

Naomi entró al almacén; el aroma de las hierbas secas la envolvió como un escudo silencioso contra el caos de su mente. Se movía con precisión calculada, rozando con los dedos los manojos de plantas medicinales mientras las inspeccionaba una por una. La familiaridad de la tarea la centraba; cada peq...

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