Capítulo 232 ¿Quién es el principal culpable?

James se sentó frente a la mesa de metal rayada, con sus muñecas descansando en la sombra entre ellos. Sus ojos estaban afilados, inquietos, ya ardiendo con el conocimiento de que la fianza estaba fuera de discusión.

—¡Maldita sea! ¿Esto es lo que me prometiste? ¡Juraste que podrías sacarme de aquí...

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