Capítulo 310 Otros colaboradores

Durante varios días seguidos, Naomi se encerró en la oficina mirando fijamente su computadora.

Nadie sabía lo que estaba haciendo — ni siquiera tomaba descansos para almorzar.

Las patentes de Stefan habían sido transferidas a su nombre, por lo que podía acceder libremente a todos los datos y detal...

Inicia sesión y continúa leyendo