Capítulo 32: Loco

(Punto de vista de Daniel)

De regreso en la villa, ni siquiera me quité los zapatos. Aferrando con fuerza la caja de terciopelo en la mano, subí directo a toda prisa.

Quería verla impactada, verla atónita, ver lo ridícula que se vería regateando por un collar cuando tuviera enfrente noventa millon...

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