Capítulo 47: Vaciarse

(Punto de vista de Daniel)

No sé cómo volví a la villa.

Entré a toda prisa otra vez en esa habitación vacía, abriendo frenéticamente cada cajón, cada gabinete, como un loco. Vacío. Todo vacío.

De verdad se fue. Esto no era un truco ni un berrinche. Se llevó todo con ella; desapareció por completo...

Inicia sesión y continúa leyendo