Capítulo 99: Arrodíllate y ruégame

(Punto de vista de Daniel)

En la sala de interrogatorios, las luces me lastimaban los ojos.

Paredes blancas, mesa blanca, tubos fluorescentes blancos. Todo era tan blanco que me ponía nervioso.

Me senté en la silla helada, sin decir nada.

No importaba lo que preguntara la policía, yo solo tení...

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