Capítulo 49 Capítulo 49

Narrado por Emma

El frío de la lluvia toscana no se sentía en la piel; se sentía directamente en los huesos, como agujeros de aguja que me perforaban la carne a cada paso que daba por el sendero embarrado. El agua caía con tal violencia que los viñedos a los lados del camino parecían fantas...

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