Capítulo 16 Déjalo creer que ganó

Mi herida comenzó a picar, el frío del aire acondicionado me provocaba pinchazos incómodo en la herida palpitante.

—Tienes que curarte eso de inmediato—murmuró Valerie—. Vittorio podría pensar que te lo hice yo.

—No lo creo, es solo un corte pequeñito—respondí con una sonrisa—, pero es un poco inc...

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