Capítulo 20 Nuestro refugio

Vittorio se metió a la ducha sin hablar; el viaje de regreso desde el hospital había sido rápido y silencioso, no me atreví a decir nada porque no sabía cómo reaccionaría. Cuando salió del baño parecía más relajado, se acercó a mi y beso mi frente con ternura.

—Lo siento; tenías razón, yo me equivo...

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