Capítulo 30 Matthew

—Un estorbo bastante persistente, para mí gusto—añadió Vittorio con un matiz de ironía en la voz, tirando de la silla de Valerie con atención antes de sentarse a nuestro lado—. Aunque debo reconocer que su obsesión por los libros terminó sirviendo para algo.

Valerie soltó una risita suave y negó co...

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