Está mal pero taaaan bien...

Me quedé impactada al ver la manta, pero no dije nada. Volví a mi asiento y miré de reojo a Gloria. Estaba dormida, de espaldas a nosotros, completamente ajena a todo lo que pasaba a su alrededor.

Inspiré hondo y, por el rabillo del ojo, vi a Luciano ocupado con su teléfono.

Bien. Entonces había v...

Inicia sesión y continúa leyendo