Capítulo 116

Antes de que pudiera distinguir qué estaba pasando en el suelo, un abrigo cálido me cubrió.

Instintivamente miré hacia arriba y me encontré con el rostro frío y apuesto de Leopold.

Todo mi cuerpo se puso rígido.

—Tú...

Abrí la boca para hablar, pero terminé atragantándome y tosiendo.

—Tranquila...

Inicia sesión y continúa leyendo