Capítulo 12

Me quedé paralizada, luego reí amargamente. —Sí, le tengo miedo. Estuve con él durante diez años. Sé cuánto valora a Sophia—nunca cuestiona nada de lo que ella dice. Ni siquiera yo le llego a la altura de su dedo meñique. Así que por favor vete ahora. Si te encuentra, no podré protegerte.

Leo frunc...

Inicia sesión y continúa leyendo