Capítulo 135

Mi rostro se llenó de asombro, tanto que olvidé luchar.

—¿Qué dijiste?

No podía creerlo.

La palabra de Leopold siempre había sido absoluta—nunca se retractaba de lo que decía.

Y Sophia siempre había sido su primer amor.

Además, él sabía lo de Leo y yo. ¿Cómo podía pedirme que volviéramos a esta...

Inicia sesión y continúa leyendo