Capítulo 147

—No es cierto —negó Leo de inmediato.

No le creí.

—¡Todos los hombres son unos hipócritas y mentirosos! ¡Nunca volveré a confiar en ninguno de ustedes! ¡Vete! Me enferma tu sola presencia. ¡Lárgate!

Leo abandonó su cautela anterior y se sentó con naturalidad en el borde de mi cama.

—No voy a ir ...

Inicia sesión y continúa leyendo