Capítulo 248

—¡Lo hiciste a propósito! —Sophia me fulminó con la mirada—. ¡Solo quieres que Leopold se enoje conmigo!

—No hice tal cosa —dije, esbozando una leve sonrisa—. Ustedes dos fueron quienes hablaron todo el tiempo. Yo solo me defendía.

Un transeúnte curioso se acercó apresuradamente a Sophia y a su hi...

Inicia sesión y continúa leyendo