Capítulo 329

—Señorita, ¿necesita ayuda?

De pronto, la voz de una dependienta llegó desde la puerta.

Me di cuenta de que había perdido bastante tiempo. Me apreté contra Leopold.

—Tienes que irte. Te esperaré mañana.

Leopold chasqueó la lengua suavemente; su tono se volvió más grave.

—Entonces dime, ¿qué es ...

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