Capítulo 50

—Anoche... Sophia parecía realmente desquiciada. Me llamó en medio de la noche, pidiéndome que la ayudara a contratar a unos matones para que fueran tras de ti.

—No estuve de acuerdo, pero sé que no se dará por vencida. Cuídate.

Lillian no puede mirarme a los ojos. Mira al suelo mientras dice esto...

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