Capítulo 80

La Mansión Percy.

Amelia y yo acabábamos de llegar a la entrada cuando el auto de Leopold se deslizó en el espacio junto al mío.

Él salió y caminó directamente hacia nosotros, abriendo de un tirón la puerta del pasajero.

—Vamos. Entremos juntos.

Miré su mano extendida, luego lentamente coloqué l...

Inicia sesión y continúa leyendo