Capítulo 122: Un escape estrecho

—¿Cómo es posible? ¿Qué demonios está pasando? —preguntó Ella, sorprendida.

—No estoy seguro. Esta mañana recibí varias llamadas seguidas, todas de clientes cuyos pedidos ya habíamos aceptado. Todos plantearon, más o menos, el mismo problema.

—Eso no puede ser. ¿Cuál es exactamente el problema? Pu...

Inicia sesión y continúa leyendo