Capítulo 176 El asesino es atrapado

Abrió una bolsa, la colocó en el banco, se puso en cuclillas junto a Ella y sacó hisopos de algodón y desinfectante. Le dijo a Ella:

—Como no quieres irte, déjame curarte la herida. Aguanta un poco, puede doler un poquito.

Ella asintió mecánicamente, con la mirada todavía fija en Austin, que yacía...

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