Capítulo 42 Masaje

—¿Cómo soy? —preguntó Ella con una mueca helada, el rostro medio iluminado por la gélida luz de la luna, que proyectaba sombras duras sobre sus facciones.

La distancia entre ambos era palpable.

Ella miró a Austin como si no fuera más que un extraño, alguien indigno de su atención.

Austin habló si...

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