Capítulo 14 La ira de la tiastra

BLAIR

El calor se me regó por todo el cuerpo y fui incapaz de dejarlo ir. Sus labios bordearon los míos, y el frío de la noche desapareció.

Tras unos segundos, con las mejillas ardiéndome, nos separamos, y en ese momento no pude verlo a los ojos. ¿Por qué me había dejado llevar? Yo era una idiota....

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