Cap. 234

Embarazada del socio de mi padre. Cap. 83

Había pasado una semana desde la boda que nunca existió. Anguilla las recibió con un sol dócil y un mar tan quieto que parecía contener la respiración. No había multitudes ni ruido; solo arena clara, palmeras bajas y ese silencio caro que compran quienes no ...

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