Cap. 242

Embarazada del socio de mi padre. Cap. 91

Esa pregunta fue el dardo que rompió la coraza de la joven. Allegra se detuvo en seco y las lágrimas, que había estado reteniendo durante días, comenzaron a rodar por sus mejillas. Se sentó en el suelo, ocultando el rostro.

—Ya no me ama —lloró, con el cor...

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