Cap. 512

El precio de la venganza. Cap. 193

El día de la lectura de la sentencia, la sala del tribunal permaneció en un silencio tenso y solemne. Bastien de Beaumont, vestido con el uniforme de recluso y con las muñecas encadenadas a la cintura, escuchaba al juez con la mirada perdida y el rostro demudado p...

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