Capítulo 40

Capítulo 40

Edna

El momento en que Killian se sentó y bajó de la cama, me moví.

El sueño aún tiraba de mis párpados, pero no dejé que eso me detuviera.

Mi conciencia se aclaró mientras mis pupilas se enfocaban en Killian.

—¿A dónde vas? —pregunté con tono somnoliento.

Killian se inclinó y pasó...

Inicia sesión y continúa leyendo