Capítulo 68

No tardó mucho en llegar Madam Tayo.

Se oyó un golpe y la puerta se abrió. Madam Tayo entró. Su andar era seductor y confiado.

Su sonrisa se hizo más grande cuando nos vio a Mr. Blake y a mí en la cama. Resistí la tentación de bufar.

—Mr. Blake, veo que está disfrutando de su premio. —Rió—. ¿Nece...

Inicia sesión y continúa leyendo